Hola,
Debido al recientísimo cambio de nomenclatura de Red Eléctrica de España (R.E.E.) por el de Red Eléctrica Corporación, y también por la inclusión de OHL en el IBEX-35, se presenta la nueva versión de HADES completamente actualizada.
Un saludo
jueves, 10 de julio de 2008
lunes, 7 de julio de 2008
Instalador HADES
Se han creado dos instaladores (uno en español y el segundo en inglés) para facilitar el proceso de adquisición e instalación de la herramienta HADES, desarrollada durante el proyecto.
Estos instaladores y su subida al Blog permitirán una mayor difusión del trabajo y los adelantos obtenidos en este PFC. Se pueden encontrar en la parte superior izquierda del Blog.
Estos instaladores y su subida al Blog permitirán una mayor difusión del trabajo y los adelantos obtenidos en este PFC. Se pueden encontrar en la parte superior izquierda del Blog.
Etiquetas:
Análisis Técnico,
HADES
PFC Análisis Técnico Bursátil
Existen varias teorías relacionadas con los valores que se pueden adquirir en los mercados, como ha quedado patente en el repaso hecho anteriormente. Teorías de selección de carteras, Análisis Fundamental, Análisis Técnico y las estrategias que se pueden utilizar en la renta fija son las cuatro opciones que se han desgranado, si bien no todas son aceptables para realizar el sistema de inversión requerido.
En primer lugar, se ha de descartar la renta fija. Uno de los prerrequisitos que se había establecido no es cumplido, y no es otro que el de explotar el potencial de rendimiento de la Bolsa. Bien es cierto que la seguridad que ofrece es muy elevada, pero las posibilidades de altos rendimientos son escasas, supeditando éstas a una gran dedicación y a una compraventa iterativa de bonos.
Las otras tres opciones que se manejan pueden obtener un buen rendimiento de la Bolsa a la par que reducen el riesgo que conlleva esa inversión. Sin embargo, el factor humano será determinante para la elección.
Para comenzar, se analiza en primer lugar las Teorías de selección de carteras. El hecho de que sean unos métodos matemáticos y automatizables proporciona unas claras ventajas, que sin embargo se ven eclipsadas por los problemas que surgen a partir de dos características inherentes a estas teorías:
•Precisan de un componente de decisión humano. Es la persona la que elige qué riesgo está dispuesta a correr (con los beneficios esperados que ello conlleva) o qué beneficio potencial quiere obtener (con el riesgo que acarrea la cartera elegida). Por tanto, no se podrá elegir un método óptimo ni buscar un sistema lo más generalizado posible.
•Están diseñadas para minimizar el riesgo a costa de la rentabilidad. Esto es debido a que la cartera se compone de valores que generarán unos ciertos beneficios en todo momento (por ejemplo, eligiendo valores de distintos sectores). Sin embargo, la composición de una cartera equilibrada implica que las pérdidas de algunos de los valores siempre lastrarán los beneficios obtenidos en otros.
Por tanto, la Teoría de Selección de Carteras se descartará por la necesidad de reducir los beneficios en una cartera equilibrada y por el importante factor psicológico necesario en la elección de una cartera, imposible de simular de manera automatizada.
Por otra parte, hay que comentar la posible funcionalidad del Análisis Fundamental en un proyecto dual de informática y economía. La concepción de este Análisis, como se comentó anteriormente, indica que no existe un modelo de análisis fundamental que resuelva el precio verdadero de las acciones. Por tanto, los analistas incorporan información, datos e hipótesis que consideran relevantes para determinar el precio, emitiendo un juicio sobre esas condiciones.
Es tal la cantidad de interacción humana que se necesita que la automatización de los procesos es inviable, comenzando por el hecho de que las fuentes cambian cuando el analista decide, o simplemente no las valora según la situación global del momento.
Por último, se tiene que evaluar el Análisis Técnico, del que también se tiene que reseñar que no es una ciencia, del mismo modo que el análisis fundamental. Sin embargo, las cualidades que tiene resultan muy atractivas para solucionar los problemas que se han expuesto. El Análisis Técnico se basa en el estudio del mercado a través de los valores históricos y suponiendo la certeza de la repetición de patrones y movimientos en los valores. El comportamiento del mercado en el pasado se repetirá, debido principalmente a que los citados movimientos y patrones no son más que un reflejo de la psicología humana, una reacción de los inversores a unas circunstancias que se dan en los mercados.
Debido a las posibilidades de eficiencia que ofrece, al control de riesgo que se puede obtener, a que el instinto humano no es necesario y las posibilidades de automatización y procesado, el Análisis Técnico es la opción elegida para solucionar el problema propuesto: invertir en Bolsa los ahorros de los que se disponga de la manera más segura y eficiente posible.
En primer lugar, se ha de descartar la renta fija. Uno de los prerrequisitos que se había establecido no es cumplido, y no es otro que el de explotar el potencial de rendimiento de la Bolsa. Bien es cierto que la seguridad que ofrece es muy elevada, pero las posibilidades de altos rendimientos son escasas, supeditando éstas a una gran dedicación y a una compraventa iterativa de bonos.
Las otras tres opciones que se manejan pueden obtener un buen rendimiento de la Bolsa a la par que reducen el riesgo que conlleva esa inversión. Sin embargo, el factor humano será determinante para la elección.
Para comenzar, se analiza en primer lugar las Teorías de selección de carteras. El hecho de que sean unos métodos matemáticos y automatizables proporciona unas claras ventajas, que sin embargo se ven eclipsadas por los problemas que surgen a partir de dos características inherentes a estas teorías:
•Precisan de un componente de decisión humano. Es la persona la que elige qué riesgo está dispuesta a correr (con los beneficios esperados que ello conlleva) o qué beneficio potencial quiere obtener (con el riesgo que acarrea la cartera elegida). Por tanto, no se podrá elegir un método óptimo ni buscar un sistema lo más generalizado posible.
•Están diseñadas para minimizar el riesgo a costa de la rentabilidad. Esto es debido a que la cartera se compone de valores que generarán unos ciertos beneficios en todo momento (por ejemplo, eligiendo valores de distintos sectores). Sin embargo, la composición de una cartera equilibrada implica que las pérdidas de algunos de los valores siempre lastrarán los beneficios obtenidos en otros.
Por tanto, la Teoría de Selección de Carteras se descartará por la necesidad de reducir los beneficios en una cartera equilibrada y por el importante factor psicológico necesario en la elección de una cartera, imposible de simular de manera automatizada.
Por otra parte, hay que comentar la posible funcionalidad del Análisis Fundamental en un proyecto dual de informática y economía. La concepción de este Análisis, como se comentó anteriormente, indica que no existe un modelo de análisis fundamental que resuelva el precio verdadero de las acciones. Por tanto, los analistas incorporan información, datos e hipótesis que consideran relevantes para determinar el precio, emitiendo un juicio sobre esas condiciones.
Es tal la cantidad de interacción humana que se necesita que la automatización de los procesos es inviable, comenzando por el hecho de que las fuentes cambian cuando el analista decide, o simplemente no las valora según la situación global del momento.
Por último, se tiene que evaluar el Análisis Técnico, del que también se tiene que reseñar que no es una ciencia, del mismo modo que el análisis fundamental. Sin embargo, las cualidades que tiene resultan muy atractivas para solucionar los problemas que se han expuesto. El Análisis Técnico se basa en el estudio del mercado a través de los valores históricos y suponiendo la certeza de la repetición de patrones y movimientos en los valores. El comportamiento del mercado en el pasado se repetirá, debido principalmente a que los citados movimientos y patrones no son más que un reflejo de la psicología humana, una reacción de los inversores a unas circunstancias que se dan en los mercados.
Debido a las posibilidades de eficiencia que ofrece, al control de riesgo que se puede obtener, a que el instinto humano no es necesario y las posibilidades de automatización y procesado, el Análisis Técnico es la opción elegida para solucionar el problema propuesto: invertir en Bolsa los ahorros de los que se disponga de la manera más segura y eficiente posible.
Carteras de Renta Fija
Hay inversores que piensan que la renta fija no tiene atractivo debido a que los rendimientos que se pueden conseguir con ella están fijados de antemano y suelen ser más bajos que los de la inversión en renta variable. Sin embargo, el rendimiento final de la inversión depende de la evolución de variables como son los tipos de interés, la inflación, etc. Existen estrategias que permiten al inversor obtener mayores rendimientos que los prometidos, y otras que protegen los rendimientos hasta el vencimiento.
Hay dos tipos de estrategias en la gestión de carteras de renta fija: la estrategia de gestión activa y la de gestión pasiva.
Los inversores que consideran que el mercado no es eficiente y buscan identificar los bonos que están infravalorados, para adquirirlos y venderlos en el futuro a un precio mayor, están utilizando una estrategia activa. En ella se compra y se vende de manera iterativa con el objetivo de vencer al mercado. Un ejemplo es el análisis del horizonte.
Los inversores que consideran que el mercado es eficiente en su forma intermedia elegirán una estrategia pasiva. Esta estrategia no pretende superar al mercado ni promete mayores rendimientos, sino que busca proteger el rendimiento hasta el vencimiento del bono o de la cartera de bonos. Es una estrategia más barata y conservadora que la estrategia activa, y ejemplos de ella son la indiciación de carteras y la inmunización.
Hay dos tipos de estrategias en la gestión de carteras de renta fija: la estrategia de gestión activa y la de gestión pasiva.
Los inversores que consideran que el mercado no es eficiente y buscan identificar los bonos que están infravalorados, para adquirirlos y venderlos en el futuro a un precio mayor, están utilizando una estrategia activa. En ella se compra y se vende de manera iterativa con el objetivo de vencer al mercado. Un ejemplo es el análisis del horizonte.
Los inversores que consideran que el mercado es eficiente en su forma intermedia elegirán una estrategia pasiva. Esta estrategia no pretende superar al mercado ni promete mayores rendimientos, sino que busca proteger el rendimiento hasta el vencimiento del bono o de la cartera de bonos. Es una estrategia más barata y conservadora que la estrategia activa, y ejemplos de ella son la indiciación de carteras y la inmunización.
Etiquetas:
Estrategia Activa,
Estrategia de Renta Fija,
Estrategia Pasiva,
Inversión,
Valores
Análisis Técnico
El análisis técnico estudia la historia de la cotización de las acciones y busca patrones de comportamiento que le puedan ayudar a predecir los movimientos futuros. De hecho, busca anticiparse a los movimientos bursátiles identificando las tendencias de los movimientos de los precios de las acciones. El análisis técnico se compone de un análisis gráfico además de una serie de herramientas o indicadores, donde el comportamiento pasado de los precios ayuda al analista a predecir la evolución futura de éstos. Se basa en tres premisas:
-Los movimientos de mercado lo descuentan todo (de las gráficas se obtiene toda la información necesaria).
-Los precios se mueven por tendencias
-La historia se repite
Para poner en práctica esto, el análisis técnico se sirve de unas herramientas que serán señaladas a continuación:
El análisis técnico se divide en análisis chartista y en análisis de los indicadores técnicos. El chartismo es un sistema de predicción que se basa exclusivamente en el estudio de los gráficos. El objetivo es determinar las tendencias de las cotizaciones utilizando la información histórica proporcionada por los gráficos. Esta parte del análisis supone que los movimientos de los precios son función de una combinación de expectativas y sentimientos de los inversores, y que éstos actuarán de la misma manera en el futuro. Por tanto, sería factible descubrir patrones de comportamiento en las figuras que forman las evoluciones de los precios.
El análisis de los indicadores técnicos que se proporcionan utiliza ecuaciones matemáticas para determinar señales de compra o de venta en los gráficos. Todas las ecuaciones que se usan en el análisis técnico utilizan como variable principal las cotizaciones de los precios (bien el precio de cierre, bien otro tipo de valores calculado haciendo media con los valores representativos de cada día).
Una de las principales características del análisis técnico es su adaptabilidad a prácticamente cualquier entorno operativo y dimensión de tiempo. No hay área de operaciones (ni en valores ni en futuros) en las que sus principios no se apliquen.
El analista técnico puede seguir fácilmente cuantos mercados desee, cosa que no sucede generalmente en el análisis fundamental. Debido a la enorme cantidad de datos que éste último debe considerar, es precisa una especialización en ciertos mercados, sectores o valores.
Además, se tiene que tener en consideración que los mercados pasan por períodos activos o inactivos, o incluso por etapas con tendencias y sin tendencias. El técnico, en este punto, puede concentrar su atención y sus recursos en aquellos mercados que demuestran tener fuertes tendencias e ignorar los demás. Como resultado, se obtiene la posibilidad de rotar su atención y capital para beneficiarse de la naturaleza rotatoria de los mercados, opción mucho más complicada para un analista fundamental.
-Los movimientos de mercado lo descuentan todo (de las gráficas se obtiene toda la información necesaria).
-Los precios se mueven por tendencias
-La historia se repite
Para poner en práctica esto, el análisis técnico se sirve de unas herramientas que serán señaladas a continuación:
El análisis técnico se divide en análisis chartista y en análisis de los indicadores técnicos. El chartismo es un sistema de predicción que se basa exclusivamente en el estudio de los gráficos. El objetivo es determinar las tendencias de las cotizaciones utilizando la información histórica proporcionada por los gráficos. Esta parte del análisis supone que los movimientos de los precios son función de una combinación de expectativas y sentimientos de los inversores, y que éstos actuarán de la misma manera en el futuro. Por tanto, sería factible descubrir patrones de comportamiento en las figuras que forman las evoluciones de los precios.
El análisis de los indicadores técnicos que se proporcionan utiliza ecuaciones matemáticas para determinar señales de compra o de venta en los gráficos. Todas las ecuaciones que se usan en el análisis técnico utilizan como variable principal las cotizaciones de los precios (bien el precio de cierre, bien otro tipo de valores calculado haciendo media con los valores representativos de cada día).
Una de las principales características del análisis técnico es su adaptabilidad a prácticamente cualquier entorno operativo y dimensión de tiempo. No hay área de operaciones (ni en valores ni en futuros) en las que sus principios no se apliquen.
El analista técnico puede seguir fácilmente cuantos mercados desee, cosa que no sucede generalmente en el análisis fundamental. Debido a la enorme cantidad de datos que éste último debe considerar, es precisa una especialización en ciertos mercados, sectores o valores.
Además, se tiene que tener en consideración que los mercados pasan por períodos activos o inactivos, o incluso por etapas con tendencias y sin tendencias. El técnico, en este punto, puede concentrar su atención y sus recursos en aquellos mercados que demuestran tener fuertes tendencias e ignorar los demás. Como resultado, se obtiene la posibilidad de rotar su atención y capital para beneficiarse de la naturaleza rotatoria de los mercados, opción mucho más complicada para un analista fundamental.
Etiquetas:
Análisis Fundamental,
Análisis Técnico,
Indicadores,
Inversión,
Valores
Análisis Fundamental
El análisis fundamental es utilizado por los analistas que consideran que el mercado tiene una eficiencia débil (es decir, que las series históricas de los precios no contienen información que permita a un inversor predecir los precios futuros) y, por tanto, el precio de las acciones no es representativo de su valor. El analista que utiliza el análisis fundamental busca estimar el valor de cada acción, utilizando información sobre la empresa procedente de varias fuentes y realizando una serie de cálculos para, al final, determinar si la acción está sobrevalorada o infravalorada, y poder ofrecer una recomendación de compra o de venta. Según se afirma en (López Lubián & García Estévez, 2005), Realmente no existe una matemática de la valoración de empresas ya que fundamentalmente la valoración depende de la estimación de datos futuros, por lo que muchos autores consideran esta actividad más un arte que una ciencia.
Lo que sí es cierto es que dos analistas obtendrán diferentes resultados al valorar la misma empresa en función de las expectativas sobre la misma y el número de datos que han utilizado para construir sus modelos de valoración. Esto es, en definitiva, lógica de mercado: cuando hay una transacción es porque dos agentes tienen una opinión diferente sobre un mismo hecho.
Para entender un poco mejor el Análisis Fundamental, a continuación se hará una breve introducción a las fuentes de información utilizadas, los distintos tipos de análisis y algunas herramientas utilizadas.
Para realizar el análisis fundamental, el analista debe utilizar una gran cantidad de información referente a la estructura de la empresa, a sus datos fundamentales. El inversor que utiliza el análisis fundamental debe recoger datos procedentes tanto de fuerzas internas como eternas a la empresa. Las empresas están obligadas a informar periódicamente a sus accionistas, pero el analista fundamental no puede contentarse solamente con ello. Deberá analizar la información que aparece día tras día en los diarios financieros y, si está a su alcance, mantendrá reuniones con los directivos de la empresa.
Toda esta información, además de los rumores (no deben ser desdeñados, aunque sí filtrados en función de la fiabilidad de la fuente), deberá servir de base de conocimiento para que el analista pueda formar sus expectativas sobre el futuro de la empresa analizada.
El análisis fundamental puede plantearse de dos maneras: bottom up y top down. A continuación se hará una breve descripción de cada uno de ellos.
Bottom up: o lo que es lo mismo, de abajo a arriba, en este tipo de análisis se estudia la empresa para pasar posteriormente al estudio del sector en el que se encuentra, finalizando con el país. El esquema del proceso realizado se puede observar a continuación:

Top Down: o lo que es lo mismo, de arriba a abajo, en este tipo de análisis se estudia el país de la empresa para pasar posteriormente al estudio del sector en el que se encuentra, finalizando con la empresa en sí. El esquema de este proceso se puede observar a continuación:

Con respecto a la empresa, el analista realiza un estudio de ventajas y desventajas de la compañía, centrándose no solamente en términos financieros como el rendimiento o la liquidez, sino que además estudia quién es el equipo directivo, el tipo de productos y servicios que oferta, la relación con la plantilla… Con respecto al sector, se analiza observando qué tanto por ciento del PIB del país genera, si es monopolístico, oligopolístico o tiene competencia, si hay barreras de entrada, cómo le afectan los desarrollos tecnológicos y si depende de algún factor exógeno. Para finalizar este apartado, queda decir en qué consiste el análisis del país; se estudia su economía, si está en crecimiento, si la inflación total y la subyacente se mantienen bajas y estables, la evolución del mercado de trabajo y si el país es capaz de generar divisas.
Como herramientas a disposición del analista fundamental destacan dos: los ratios y el descuento de los flujos de caja libre.
El analista puede utilizar un conjunto de ratios que considera que le ofrecen una mayor información sobre la empresa. Existen multitud de ratios, que son utilizados de distinta manera y en distintos conjuntos según el analista que los utilice. Ejemplos de éstos son el VE/VV (Valor de la Empresa entre el Valor Venial), ROA (Rentabilidad sobre los Activos), ROE (Rentabilidad sobre los Recursos Propios), FM/Ventas (Fondo de Maniobra entre las Ventas), EBITDA/Ventas (Beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones entre Ventas) o PER (Ratio Precio Beneficio), entre muchos otros.
El Descuento de los Flujos de Caja Libre se basa en la premisa de que el valor de una empresa es el valor actual de los flujos de caja libre descontados al coste medio ponderado del capital de la empresa. Es importante tener en cuenta que para estimar las variables que afectan a los flujos de caja es preciso utilizar no sólo herramientas de carácter estadístico, sino también incorporar información cualitativa.
Lo que sí es cierto es que dos analistas obtendrán diferentes resultados al valorar la misma empresa en función de las expectativas sobre la misma y el número de datos que han utilizado para construir sus modelos de valoración. Esto es, en definitiva, lógica de mercado: cuando hay una transacción es porque dos agentes tienen una opinión diferente sobre un mismo hecho.
Para entender un poco mejor el Análisis Fundamental, a continuación se hará una breve introducción a las fuentes de información utilizadas, los distintos tipos de análisis y algunas herramientas utilizadas.
Para realizar el análisis fundamental, el analista debe utilizar una gran cantidad de información referente a la estructura de la empresa, a sus datos fundamentales. El inversor que utiliza el análisis fundamental debe recoger datos procedentes tanto de fuerzas internas como eternas a la empresa. Las empresas están obligadas a informar periódicamente a sus accionistas, pero el analista fundamental no puede contentarse solamente con ello. Deberá analizar la información que aparece día tras día en los diarios financieros y, si está a su alcance, mantendrá reuniones con los directivos de la empresa.
Toda esta información, además de los rumores (no deben ser desdeñados, aunque sí filtrados en función de la fiabilidad de la fuente), deberá servir de base de conocimiento para que el analista pueda formar sus expectativas sobre el futuro de la empresa analizada.
El análisis fundamental puede plantearse de dos maneras: bottom up y top down. A continuación se hará una breve descripción de cada uno de ellos.
Bottom up: o lo que es lo mismo, de abajo a arriba, en este tipo de análisis se estudia la empresa para pasar posteriormente al estudio del sector en el que se encuentra, finalizando con el país. El esquema del proceso realizado se puede observar a continuación:
Top Down: o lo que es lo mismo, de arriba a abajo, en este tipo de análisis se estudia el país de la empresa para pasar posteriormente al estudio del sector en el que se encuentra, finalizando con la empresa en sí. El esquema de este proceso se puede observar a continuación:
Con respecto a la empresa, el analista realiza un estudio de ventajas y desventajas de la compañía, centrándose no solamente en términos financieros como el rendimiento o la liquidez, sino que además estudia quién es el equipo directivo, el tipo de productos y servicios que oferta, la relación con la plantilla… Con respecto al sector, se analiza observando qué tanto por ciento del PIB del país genera, si es monopolístico, oligopolístico o tiene competencia, si hay barreras de entrada, cómo le afectan los desarrollos tecnológicos y si depende de algún factor exógeno. Para finalizar este apartado, queda decir en qué consiste el análisis del país; se estudia su economía, si está en crecimiento, si la inflación total y la subyacente se mantienen bajas y estables, la evolución del mercado de trabajo y si el país es capaz de generar divisas.
Como herramientas a disposición del analista fundamental destacan dos: los ratios y el descuento de los flujos de caja libre.
El analista puede utilizar un conjunto de ratios que considera que le ofrecen una mayor información sobre la empresa. Existen multitud de ratios, que son utilizados de distinta manera y en distintos conjuntos según el analista que los utilice. Ejemplos de éstos son el VE/VV (Valor de la Empresa entre el Valor Venial), ROA (Rentabilidad sobre los Activos), ROE (Rentabilidad sobre los Recursos Propios), FM/Ventas (Fondo de Maniobra entre las Ventas), EBITDA/Ventas (Beneficios antes de intereses, impuestos y amortizaciones entre Ventas) o PER (Ratio Precio Beneficio), entre muchos otros.
El Descuento de los Flujos de Caja Libre se basa en la premisa de que el valor de una empresa es el valor actual de los flujos de caja libre descontados al coste medio ponderado del capital de la empresa. Es importante tener en cuenta que para estimar las variables que afectan a los flujos de caja es preciso utilizar no sólo herramientas de carácter estadístico, sino también incorporar información cualitativa.
Etiquetas:
Análisis Fundamental,
Empresas,
Valores
Teoría de selección de carteras
Es de común conocimiento de los inversores de los mercados de capitales que no se debe invertir todo el capital en un solo valor, ya que se asume un gran riesgo. Es más sensato comprar diversos valores, posiblemente en varios mercados, para que las posibles pérdidas de unos sean compensadas con unas ganancias mayores de otros. Por tanto, se puede aseverar que los inversores prefieren comprar carteras, definiendo éstas como un conjunto de valores.
La decisión pendiente del inversor es qué cantidad de dinero quiere invertir en cada valor, o lo que es lo mismo, qué porcentaje del capital de inversión hay que dedicar a cada uno de los valores que compongan la cartera. Para ello se asigna un peso a cada uno de los valores, y se calcula la relación que guardan estos valores entre sí mediante los valores históricos de los que se obtengan. Esta relación, calculada mediante la covarianza, permitirá calcular los rendimientos esperados, así como las posibles variaciones de éstos.
Pero llegados a este punto, debemos preguntarnos si los pesos asignados son óptimos, o si puede haber otra combinación de pesos que proporcione más rendimiento y menos riesgo. Para solucionar esta pregunta, a continuación se comentará la Teoría de Markowitz, que proporciona una respuesta adecuada.
A mediados del siglo XX, Harry Markowitz se preguntó si existe alguna cartera en el mercado que sea mejor que las demás, o lo que es lo mismo, que si existe una cartera con una combinación de pesos que ofrezca más rendimiento y menos riesgo que las demás. Su conclusión fue clara a la vez que contundente: se puede construir un modelo matemático que plasme el comportamiento de los inversores.
El modelo se puede ver de dos maneras: los inversores quieren maximizar su rendimiento manteniendo el riesgo constante; o los inversores quieren minimizar el riesgo manteniendo el rendimiento constante.
Introdujo el concepto de Frontera Eficiente, que aglutina al conjunto de carteras más eficientes. Se puede observar una representación gráfica a continuación. Estas carteras se dividen según su rendimiento esperado y según el riesgo que comportan. Para la elección de las carteras dentro de este grupo selecto, Markowitz incluyó en su teoría un componente subjetivo: la aversión al riesgo de los inversores, que se traduce en una preferencia por el menor riesgo. La ecuación de aversión al riesgo está relacionada positivamente con el rendimiento esperado y negativamente con el riesgo. Volviendo a la representación gráfica, se observa cada uno de los distintos comportamientos, representados de menor a mayor riesgo como las líneas l1, l2, l3, que ofrecen una diferente relación entre riesgo y rendimiento.
[Fuente: www.cs.brandeis.edu]
Por tanto, para concluir, la Teoría de Markowitz afirma que existe una cartera óptima para un inversor dado, que depende tanto de la Frontera Eficiente (solución objetiva y común para todo el mundo) como de la aversión al riesgo de éste (solución subjetiva y propia de cada individuo).
La decisión pendiente del inversor es qué cantidad de dinero quiere invertir en cada valor, o lo que es lo mismo, qué porcentaje del capital de inversión hay que dedicar a cada uno de los valores que compongan la cartera. Para ello se asigna un peso a cada uno de los valores, y se calcula la relación que guardan estos valores entre sí mediante los valores históricos de los que se obtengan. Esta relación, calculada mediante la covarianza, permitirá calcular los rendimientos esperados, así como las posibles variaciones de éstos.
Pero llegados a este punto, debemos preguntarnos si los pesos asignados son óptimos, o si puede haber otra combinación de pesos que proporcione más rendimiento y menos riesgo. Para solucionar esta pregunta, a continuación se comentará la Teoría de Markowitz, que proporciona una respuesta adecuada.
A mediados del siglo XX, Harry Markowitz se preguntó si existe alguna cartera en el mercado que sea mejor que las demás, o lo que es lo mismo, que si existe una cartera con una combinación de pesos que ofrezca más rendimiento y menos riesgo que las demás. Su conclusión fue clara a la vez que contundente: se puede construir un modelo matemático que plasme el comportamiento de los inversores.
El modelo se puede ver de dos maneras: los inversores quieren maximizar su rendimiento manteniendo el riesgo constante; o los inversores quieren minimizar el riesgo manteniendo el rendimiento constante.
Introdujo el concepto de Frontera Eficiente, que aglutina al conjunto de carteras más eficientes. Se puede observar una representación gráfica a continuación. Estas carteras se dividen según su rendimiento esperado y según el riesgo que comportan. Para la elección de las carteras dentro de este grupo selecto, Markowitz incluyó en su teoría un componente subjetivo: la aversión al riesgo de los inversores, que se traduce en una preferencia por el menor riesgo. La ecuación de aversión al riesgo está relacionada positivamente con el rendimiento esperado y negativamente con el riesgo. Volviendo a la representación gráfica, se observa cada uno de los distintos comportamientos, representados de menor a mayor riesgo como las líneas l1, l2, l3, que ofrecen una diferente relación entre riesgo y rendimiento.
[Fuente: www.cs.brandeis.edu]
Por tanto, para concluir, la Teoría de Markowitz afirma que existe una cartera óptima para un inversor dado, que depende tanto de la Frontera Eficiente (solución objetiva y común para todo el mundo) como de la aversión al riesgo de éste (solución subjetiva y propia de cada individuo).
Etiquetas:
Teoría de selección de carteras,
Valores
Teorías y métodos de inversión
Como bien se comenta en el libro Bolsa, Mercados y Técnicas de Inversión (López Lubián & García Estévez, 2005), existen varias teorías relacionadas con los valores que se pueden adquirir en los mercados. Un primer acercamiento sería el estudio de las Teorías de selección de carteras, donde se desgranan los fundamentos teóricos y prácticos que llevan a comprar el mejor conjunto posible de acciones, para posteriormente acudir al estudio de los Análisis Fundamentales y Técnicos. Por último, siguiendo la estructura que se sigue en el libro anterior, se analizarán las diferentes estrategias que se pueden utilizar en la renta fija (activas o pasivas).
domingo, 6 de julio de 2008
Inversores y Bolsa
La bolsa tiene una serie de características que hacen que su inversión sea apreciada y considerada en muchos ámbitos como atractiva. La seguridad que ofrece, bien por la información proporcionada o por las diversificaciones de la inversión que permite, unida a la liquidez, flexibilidad y rentabilidad intrínsecas hacen de la Bolsa una oportunidad única para aumentar el excedente de los ingresos que no se ha gastado. Ahora se hará un repaso más exhaustivo de sus principales características:
Diversificación de activos: un patrimonio bajo puede invertir en 10 empresas distintas con unos costes, tanto en tiempo como en dinero, muy reducidos, consiguiendo de esta forma una elevada diversificación. Esta diversificación se consigue invirtiendo en empresas de distintos sectores, como se muestra a continuación, creando carteras de inversión que disminuyen el riesgo intrínseco de la Bolsa. Es más, la globalización permite a los inversores invertir en otros países o incluso continentes, como se puede observar a continuación, sin añadir unos costes excesivos. Conociendo que la capitalización de la Bolsa española representa aproximadamente un 2% de la capitalización de todas las bolsas mundiales, resulta muy jugoso invertir una parte del patrimonio en otras bolsas, buscando diversificar el riesgo y obtener una mayor rentabilidad. Entre las bolsas desarrolladas hay varias posibilidades; la zona euro, Reino Unido, Estados Unidos y las Bolsas emergentes asiáticas, con China a la cabeza.
Llegado este punto, es importante reseñar la enorme diferencia que existe con respecto a la inversión en inmuebles, y es que en la compra de un inmueble se compromete o todo o gran parte del patrimonio de una persona, corriendo el riesgo de una bajada de precios o de una devaluación de la zona en la que se encuentre. La diversificación de activos que ofrece la Bolsa es un aspecto muy importante y diferenciador con respecto al resto de tipos de inversión.


Diversificación temporal: Se puede reducir el riesgo de la inversión administrando ésta en un periodo temporal adecuado. Debido a la naturaleza de la Bolsa, es posible realizar pequeñas inversiones a lo largo de meses o incluso años, reduciendo de gran manera la posibilidad de que una gran bajada o un crack puntual de la Bolsa merme de manera irreversible lo invertido. Este tipo de diversificación no se puede dar en la inversión inmobiliaria, así como tampoco en ciertos tipos de depósitos y fondos de renta fija.
Liquidez: Como ya se comentó anteriormente en las Características y objetivos principales de la bolsa, el inversor puede recuperar su inversión cuando lo precise si acude a la Bolsa para vender los títulos que había adquirido previamente (mercado secundario). La venta de unas acciones tarda aproximadamente 5 segundos en tramitarse, por lo que se puede afirmar que la liquidez que ofrece la Bolsa es insuperable. Además, ha de añadirse a este punto que las acciones pueden venderse en la cantidad deseada, obteniendo de esta manera un equilibrio entre liquidez y disponibilidad de continuar con la inversión aunque se retiren posiciones.
Transparencia: Uno de los requisitos impuestos para las empresas que quieran cotizar en Bolsa es el de transmitir toda la información relevante a sus accionistas y a posibles inversores. Esto confiere gran seguridad, ya que se puede observar sin trabas la marcha de la empresa antes de decidir invertir en ella. Además, en internet existe una gran cantidad de información, que puede ser consultada bien en páginas oficiales, en organismos públicos o en las páginas de las propias empresas. Para más información, consultar el apéndice Fuentes de información bursátil a través de Internet.
Rentabilidad: La revalorización de los valores y de las empresas que cotizan en Bolsa ha sido una constante en la historia. Además, la rentabilidad que ofrece la Bolsa no se ciñe exclusivamente a las operaciones de compra-venta que se realicen en ella; por ser accionistas de una empresa, los beneficios conseguidos repercutirán de alguna manera en los dividendos que repartan. Hay muchas empresas sólidas y bien gestionadas que han sido fieles a esta posición desde hace muchas décadas, incluso siglos. A título de ejemplo, General Electric ha pagado su dividendo anual desde finales del siglo XIX, y éste consistía en un importe superior al del año anterior en la práctica totalidad de los casos.
Diversificación de activos: un patrimonio bajo puede invertir en 10 empresas distintas con unos costes, tanto en tiempo como en dinero, muy reducidos, consiguiendo de esta forma una elevada diversificación. Esta diversificación se consigue invirtiendo en empresas de distintos sectores, como se muestra a continuación, creando carteras de inversión que disminuyen el riesgo intrínseco de la Bolsa. Es más, la globalización permite a los inversores invertir en otros países o incluso continentes, como se puede observar a continuación, sin añadir unos costes excesivos. Conociendo que la capitalización de la Bolsa española representa aproximadamente un 2% de la capitalización de todas las bolsas mundiales, resulta muy jugoso invertir una parte del patrimonio en otras bolsas, buscando diversificar el riesgo y obtener una mayor rentabilidad. Entre las bolsas desarrolladas hay varias posibilidades; la zona euro, Reino Unido, Estados Unidos y las Bolsas emergentes asiáticas, con China a la cabeza.
Llegado este punto, es importante reseñar la enorme diferencia que existe con respecto a la inversión en inmuebles, y es que en la compra de un inmueble se compromete o todo o gran parte del patrimonio de una persona, corriendo el riesgo de una bajada de precios o de una devaluación de la zona en la que se encuentre. La diversificación de activos que ofrece la Bolsa es un aspecto muy importante y diferenciador con respecto al resto de tipos de inversión.
Diversificación temporal: Se puede reducir el riesgo de la inversión administrando ésta en un periodo temporal adecuado. Debido a la naturaleza de la Bolsa, es posible realizar pequeñas inversiones a lo largo de meses o incluso años, reduciendo de gran manera la posibilidad de que una gran bajada o un crack puntual de la Bolsa merme de manera irreversible lo invertido. Este tipo de diversificación no se puede dar en la inversión inmobiliaria, así como tampoco en ciertos tipos de depósitos y fondos de renta fija.
Liquidez: Como ya se comentó anteriormente en las Características y objetivos principales de la bolsa, el inversor puede recuperar su inversión cuando lo precise si acude a la Bolsa para vender los títulos que había adquirido previamente (mercado secundario). La venta de unas acciones tarda aproximadamente 5 segundos en tramitarse, por lo que se puede afirmar que la liquidez que ofrece la Bolsa es insuperable. Además, ha de añadirse a este punto que las acciones pueden venderse en la cantidad deseada, obteniendo de esta manera un equilibrio entre liquidez y disponibilidad de continuar con la inversión aunque se retiren posiciones.
Transparencia: Uno de los requisitos impuestos para las empresas que quieran cotizar en Bolsa es el de transmitir toda la información relevante a sus accionistas y a posibles inversores. Esto confiere gran seguridad, ya que se puede observar sin trabas la marcha de la empresa antes de decidir invertir en ella. Además, en internet existe una gran cantidad de información, que puede ser consultada bien en páginas oficiales, en organismos públicos o en las páginas de las propias empresas. Para más información, consultar el apéndice Fuentes de información bursátil a través de Internet.
Rentabilidad: La revalorización de los valores y de las empresas que cotizan en Bolsa ha sido una constante en la historia. Además, la rentabilidad que ofrece la Bolsa no se ciñe exclusivamente a las operaciones de compra-venta que se realicen en ella; por ser accionistas de una empresa, los beneficios conseguidos repercutirán de alguna manera en los dividendos que repartan. Hay muchas empresas sólidas y bien gestionadas que han sido fieles a esta posición desde hace muchas décadas, incluso siglos. A título de ejemplo, General Electric ha pagado su dividendo anual desde finales del siglo XIX, y éste consistía en un importe superior al del año anterior en la práctica totalidad de los casos.
Etiquetas:
Bolsa,
Características,
Inversión,
Inversores
Empresas y Bolsa
Una explicación necesaria junto a toda la información desplegada podría ser el porqué de que las empresas acudan a la Bolsa en busca de financiación, y cuáles podrían ser las salvedades. Se puede observar en los siguientes puntos que para una empresa la cotización en bolsa supone una serie de importantes ventajas más allá de una financiación barata, entre las que cabe destacar:
- Diversificación de las fuentes de financiación.
- Obtención de financiación a un menor coste, ya que normalmente la financiación a través de bolsa es más barata que al que se consigue por otras vías.
- El capital que se negocia en la bolsa se reparte entre muchos accionistas, lo cual puede reducir las posibilidades de que un determinado grupo pase a dominar la empresa. De todas formas, estas posibilidades no son inexistentes, y a veces los fundadores de una empresa pueden perder el control de la misma como consecuencia de que alguna otra empresa adquiere la mayoría de sus acciones a través de la bolsa.
- Los títulos emitidos por la empresa son más líquidos, ya que sus inversores los pueden revender en la bolsa cuando lo deseen.
- Mejora de la imagen pública de la empresa por la continua publicidad gratuita que aparece en los medios de comunicación que informan de la marcha de la bolsa
- Siempre se puede conocer con exactitud el valor de mercado de las acciones que ha emitido la empresa. Esta circunstancia no es posible en las empresas que no cotizan en bolsa.
- La cantidad de financiación a obtener es mucho mayor que la que se podría conseguir si la empresa no cotizase en bolsa.
- Los títulos que cotizan en bolsa pueden gozar de ventajas fiscales en determinados momentos.
- Los requisitos de información que tienen que seguir las empresas que cotizan permiten disponer de mucha más información sobre estas empresas.
- El incremento de la información que suministran las empresas que cotizan en bolsa es un incentivo para una mayor profesionalización de la dirección.
- Se puede ampliar el abanico de incentivos para los empleados a través de las opciones sobre acciones de la empresa.
Sin embargo, también hay que señalar algunas desventajas que la cotización en bolsa puede acarrear a algunas empresas, pero no sin antes atraer la atención sobre el tipo de empresas a los que afectarían: por un lado, aquellas empresas cuyo núcleo accionarial se reparte entre unos socios fundadores reacios a la entrada de nuevos grupos de capitales y por tanto de decisión; por otro, aquellas empresas que no puedan o quieran alcanzar los niveles de claridad, control y supervisión necesarios. Las desventajas que puede acarrear a los anteriores tipos de empresas son las siguientes:
- La emisión de acciones que coticen en bolsa puede suponer una pérdida de poder en la empresa para los accionistas fundadores.
- Las acciones que cotizan en bolsa pueden pasar a ser propiedad de personas desconocidas por los accionistas fundadores.
- Las empresas que cotizan están obligadas a facilitar información periódica a sus accionistas y a la bolsa.
- Las empresas que cotizan en bolsa han de cometerse a auditoría externa.
- La mayor transparencia de las empresas que cotizan en bolsa hace que estén más controladas fiscalmente.
Como conclusión se puede decir que las empresas, siempre que cumplan los requisitos mínimos de cotización en bolsa, encuentran en ésta una fuente barata y segura de financiación, con ciertas salvedades referidas en su práctica totalidad a unas empresas familiares o fuertemente controladas por sus fundadores.
- Diversificación de las fuentes de financiación.
- Obtención de financiación a un menor coste, ya que normalmente la financiación a través de bolsa es más barata que al que se consigue por otras vías.
- El capital que se negocia en la bolsa se reparte entre muchos accionistas, lo cual puede reducir las posibilidades de que un determinado grupo pase a dominar la empresa. De todas formas, estas posibilidades no son inexistentes, y a veces los fundadores de una empresa pueden perder el control de la misma como consecuencia de que alguna otra empresa adquiere la mayoría de sus acciones a través de la bolsa.
- Los títulos emitidos por la empresa son más líquidos, ya que sus inversores los pueden revender en la bolsa cuando lo deseen.
- Mejora de la imagen pública de la empresa por la continua publicidad gratuita que aparece en los medios de comunicación que informan de la marcha de la bolsa
- Siempre se puede conocer con exactitud el valor de mercado de las acciones que ha emitido la empresa. Esta circunstancia no es posible en las empresas que no cotizan en bolsa.
- La cantidad de financiación a obtener es mucho mayor que la que se podría conseguir si la empresa no cotizase en bolsa.
- Los títulos que cotizan en bolsa pueden gozar de ventajas fiscales en determinados momentos.
- Los requisitos de información que tienen que seguir las empresas que cotizan permiten disponer de mucha más información sobre estas empresas.
- El incremento de la información que suministran las empresas que cotizan en bolsa es un incentivo para una mayor profesionalización de la dirección.
- Se puede ampliar el abanico de incentivos para los empleados a través de las opciones sobre acciones de la empresa.
Sin embargo, también hay que señalar algunas desventajas que la cotización en bolsa puede acarrear a algunas empresas, pero no sin antes atraer la atención sobre el tipo de empresas a los que afectarían: por un lado, aquellas empresas cuyo núcleo accionarial se reparte entre unos socios fundadores reacios a la entrada de nuevos grupos de capitales y por tanto de decisión; por otro, aquellas empresas que no puedan o quieran alcanzar los niveles de claridad, control y supervisión necesarios. Las desventajas que puede acarrear a los anteriores tipos de empresas son las siguientes:
- La emisión de acciones que coticen en bolsa puede suponer una pérdida de poder en la empresa para los accionistas fundadores.
- Las acciones que cotizan en bolsa pueden pasar a ser propiedad de personas desconocidas por los accionistas fundadores.
- Las empresas que cotizan están obligadas a facilitar información periódica a sus accionistas y a la bolsa.
- Las empresas que cotizan en bolsa han de cometerse a auditoría externa.
- La mayor transparencia de las empresas que cotizan en bolsa hace que estén más controladas fiscalmente.
Como conclusión se puede decir que las empresas, siempre que cumplan los requisitos mínimos de cotización en bolsa, encuentran en ésta una fuente barata y segura de financiación, con ciertas salvedades referidas en su práctica totalidad a unas empresas familiares o fuertemente controladas por sus fundadores.
Etiquetas:
Bolsa,
Cotización,
Empresas
Características y objetivos principales de la Bolsa
Se pueden establecer como características fundamentales de la Bolsa, las tres enumeradas a continuación:
1. es un mercado público donde se negocian títulos-valores,
2. solamente se contratan los títulos de aquellas entidades que han sido admitidas a cotización y
3. las transacciones están aseguradas jurídica y económicamente, como consecuencia de la regulación existente garante de las operaciones bursátiles y de la calidad de los valores.
Los objetivos principales que tiene la Bolsa como institución son los siguientes:
- Facilitar el intercambio de fondos entre las entidades que precisan financiación y los inversores. Para ello, las entidades emisoras de títulos-valores han de ser admitidas en la bolsa. Este intercambio se realiza en el mercado primario, cuyo esquema de funcionamiento se puede a continuación:
- Proporcionar liquidez a los inversores en bolsa. De esta forma, el inversor puede recuperar su inversión cuando lo precise, si acude a la bolsa para vender los títulos que había adquirido previamente. Este objetivo se consigue a través del mercado secundario, cuyo ejemplo de funcionamiento se puede observar a continuación:

- Fijación del precio de los títulos a través de la ley de la oferta y la demanda.
- Facilitar información a los inversores sobre las empresas que cotizan en bolsa. Por este motivo, las empresas admitidas en bolsa han de informar periódicamente sobre su evolución económica y cumplir una serie de requisitos
- Proporcionar confianza a los inversores, ya que las compraventas de valores están garantizadas jurídicamente.
- Publicar los precios y las cantidades negociadas para informar a los inversores y entidades interesadas.
Todas estas características hacen que la Bolsa sea una interesantísima opción a la hora de invertir.
1. es un mercado público donde se negocian títulos-valores,
2. solamente se contratan los títulos de aquellas entidades que han sido admitidas a cotización y
3. las transacciones están aseguradas jurídica y económicamente, como consecuencia de la regulación existente garante de las operaciones bursátiles y de la calidad de los valores.
Los objetivos principales que tiene la Bolsa como institución son los siguientes:
- Facilitar el intercambio de fondos entre las entidades que precisan financiación y los inversores. Para ello, las entidades emisoras de títulos-valores han de ser admitidas en la bolsa. Este intercambio se realiza en el mercado primario, cuyo esquema de funcionamiento se puede a continuación:
- Proporcionar liquidez a los inversores en bolsa. De esta forma, el inversor puede recuperar su inversión cuando lo precise, si acude a la bolsa para vender los títulos que había adquirido previamente. Este objetivo se consigue a través del mercado secundario, cuyo ejemplo de funcionamiento se puede observar a continuación:
- Fijación del precio de los títulos a través de la ley de la oferta y la demanda.
- Facilitar información a los inversores sobre las empresas que cotizan en bolsa. Por este motivo, las empresas admitidas en bolsa han de informar periódicamente sobre su evolución económica y cumplir una serie de requisitos
- Proporcionar confianza a los inversores, ya que las compraventas de valores están garantizadas jurídicamente.
- Publicar los precios y las cantidades negociadas para informar a los inversores y entidades interesadas.
Todas estas características hacen que la Bolsa sea una interesantísima opción a la hora de invertir.
Etiquetas:
Bolsa,
Características,
Mercado Primario,
Mercado Secundario,
Mercados Financieros
La Bolsa y los Mercados Financieros
La existencia de los mercados financieros es esencial para efectuar la compraventa de activos financieros, como pueden ser las acciones, las obligaciones o el dinero. Se pueden encontrar cuatro tipos principales de mercados financieros, clasificados según los activos que en ellos se negocian:
-Mercados monetarios (mercados de dinero): en ellos se negocian activos financieros a corto plazo, como pueden ser los depósitos interbancarios o las letras del Tesoro.
-Mercados de capitales: en ellos se negocian acciones, obligaciones y bonos, y es el lugar al cual pertenecen las Bolsas (entre otros mercados que también se engloban en los mercados de capitales, como los segundos mercados de acciones de medianas empresas o el mercado de renta fija privada de la AIAF: Asociación de Intermediarios de Activos Financieros).
-Mercados de productos derivados: en ellos se negocian futuros y opciones, entre los que se encuentran el Mercado Español de Futuros Financieros, o MEFF, de renta variable de Madrid o el de renta fija de Barcelona.
-Mercados de divisas: en ellos se negocian instrumentos en diferentes monedas, entre los cuales se pueden destacar la compraventa de divisas al contado y a plazo.
Por tanto, se debe destacar que la Bolsa es uno de los mercados de capitales, consistente en la reunión de profesionales de forma periódica para realizar compras y ventas de valores públicos o privados.
-Mercados monetarios (mercados de dinero): en ellos se negocian activos financieros a corto plazo, como pueden ser los depósitos interbancarios o las letras del Tesoro.
-Mercados de capitales: en ellos se negocian acciones, obligaciones y bonos, y es el lugar al cual pertenecen las Bolsas (entre otros mercados que también se engloban en los mercados de capitales, como los segundos mercados de acciones de medianas empresas o el mercado de renta fija privada de la AIAF: Asociación de Intermediarios de Activos Financieros).
-Mercados de productos derivados: en ellos se negocian futuros y opciones, entre los que se encuentran el Mercado Español de Futuros Financieros, o MEFF, de renta variable de Madrid o el de renta fija de Barcelona.
-Mercados de divisas: en ellos se negocian instrumentos en diferentes monedas, entre los cuales se pueden destacar la compraventa de divisas al contado y a plazo.
Por tanto, se debe destacar que la Bolsa es uno de los mercados de capitales, consistente en la reunión de profesionales de forma periódica para realizar compras y ventas de valores públicos o privados.
Etiquetas:
Bolsa,
Mercados Financieros
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
