domingo, 6 de julio de 2008

Empresas y Bolsa

Una explicación necesaria junto a toda la información desplegada podría ser el porqué de que las empresas acudan a la Bolsa en busca de financiación, y cuáles podrían ser las salvedades. Se puede observar en los siguientes puntos que para una empresa la cotización en bolsa supone una serie de importantes ventajas más allá de una financiación barata, entre las que cabe destacar:

- Diversificación de las fuentes de financiación.

- Obtención de financiación a un menor coste, ya que normalmente la financiación a través de bolsa es más barata que al que se consigue por otras vías.

- El capital que se negocia en la bolsa se reparte entre muchos accionistas, lo cual puede reducir las posibilidades de que un determinado grupo pase a dominar la empresa. De todas formas, estas posibilidades no son inexistentes, y a veces los fundadores de una empresa pueden perder el control de la misma como consecuencia de que alguna otra empresa adquiere la mayoría de sus acciones a través de la bolsa.

- Los títulos emitidos por la empresa son más líquidos, ya que sus inversores los pueden revender en la bolsa cuando lo deseen.

- Mejora de la imagen pública de la empresa por la continua publicidad gratuita que aparece en los medios de comunicación que informan de la marcha de la bolsa

- Siempre se puede conocer con exactitud el valor de mercado de las acciones que ha emitido la empresa. Esta circunstancia no es posible en las empresas que no cotizan en bolsa.

- La cantidad de financiación a obtener es mucho mayor que la que se podría conseguir si la empresa no cotizase en bolsa.

- Los títulos que cotizan en bolsa pueden gozar de ventajas fiscales en determinados momentos.

- Los requisitos de información que tienen que seguir las empresas que cotizan permiten disponer de mucha más información sobre estas empresas.

- El incremento de la información que suministran las empresas que cotizan en bolsa es un incentivo para una mayor profesionalización de la dirección.

- Se puede ampliar el abanico de incentivos para los empleados a través de las opciones sobre acciones de la empresa.

Sin embargo, también hay que señalar algunas desventajas que la cotización en bolsa puede acarrear a algunas empresas, pero no sin antes atraer la atención sobre el tipo de empresas a los que afectarían: por un lado, aquellas empresas cuyo núcleo accionarial se reparte entre unos socios fundadores reacios a la entrada de nuevos grupos de capitales y por tanto de decisión; por otro, aquellas empresas que no puedan o quieran alcanzar los niveles de claridad, control y supervisión necesarios. Las desventajas que puede acarrear a los anteriores tipos de empresas son las siguientes:

- La emisión de acciones que coticen en bolsa puede suponer una pérdida de poder en la empresa para los accionistas fundadores.

- Las acciones que cotizan en bolsa pueden pasar a ser propiedad de personas desconocidas por los accionistas fundadores.

- Las empresas que cotizan están obligadas a facilitar información periódica a sus accionistas y a la bolsa.

- Las empresas que cotizan en bolsa han de cometerse a auditoría externa.

- La mayor transparencia de las empresas que cotizan en bolsa hace que estén más controladas fiscalmente.

Como conclusión se puede decir que las empresas, siempre que cumplan los requisitos mínimos de cotización en bolsa, encuentran en ésta una fuente barata y segura de financiación, con ciertas salvedades referidas en su práctica totalidad a unas empresas familiares o fuertemente controladas por sus fundadores.

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